Cómo el estrés afecta tu peso: por qué puede ser más difícil bajar de peso
El estrés y la pérdida de peso suelen estar conectados. Durante períodos prolongados de estrés, el cuerpo se ve afectado por hormonas como el cortisol y la adrenalina, que pueden influir en cómo el cuerpo utiliza la energía, en nuestro apetito y en nuestros hábitos alimentarios. Esto puede hacer que algunas personas bajen de peso, mientras que otras encuentren más difícil perderlo, o incluso aumenten de peso (1).
Utilice la autocompasión para tener éxito con el ejercicio
Cambiar los hábitos rara vez es solo una cuestión de fuerza de voluntad: la forma en que usted se habla a sí mismo marca una gran diferencia. A través de la autocompasión, puede desarrollar una motivación que perdure en el tiempo y haga que el ejercicio sea más placentero, no lleno de culpa.
Hablar sobre la pérdida de peso con un ser querido
Las conversaciones sobre el peso con un ser querido pueden ser delicadas porque a menudo conllevan estigma y emociones personales, lo que hace que incluso una preocupación bien intencionada se perciba como un juicio. Sin embargo, cuando se abordan con empatía, estas conversaciones pueden fortalecer la confianza y fomentar hábitos más saludables.










